Esta página reúne situaciones reales de fábricas peruanas que llegan a Fatto con un problema concreto: un troquel que se desgasta antes de tiempo, un molde que no cierra igual entre cavidades, un perfil que no calza en el bastidor. No es un catálogo de productos ni una lista de servicios. Es el mapa de los casos que atendemos todos los meses y de lo que suele estar en juego cuando la matricería falla.
Si tu planta está en Lima, Arequipa o Trujillo y trabajas con prensas, inyectoras o extrusoras, probablemente reconozcas más de una de estas escenas. Cada una tiene un punto de quiebre distinto y una solución distinta.
Cada taller que nos compra matrices de acero templado, moldes de inyección o perfiles extruidos llega con un problema concreto: una prensa parada, un lote que no cierra tolerancia, un molde que se asentó antes de tiempo. Aquí no vendemos catálogo; entregamos piezas que aguantan el turno completo.
Trabajamos con fábricas metalmecánicas en Ica, Lima y provincias que necesitan trazabilidad real: certificado de dureza, plano de mecanizado y verificación dimensional antes de que el bloque salga del almacén.
Antes de cerrar un requerimiento conviene fijar el alcance. No toda consulta termina en una matriz nueva: a veces basta con rectificar una cavidad, cambiar un punzón o ajustar el asiento en el portamatriz. Estas son las condiciones que aplicamos cuando un taller o una fábrica nos pide cotización, para que nadie asuma entregables que no están en el plano.
Estas son las tomas que más nos piden los jefes de planta cuando evalúan un proveedor de matricería: el bloque antes del temple, la cavidad ya fresada, el perfil calibrado contra el plano. No son renders. Son piezas reales salidas de nuestros bancos de rectificado y de los centros CNC que atienden pedidos de fábricas en Lima, Arequipa e Ica.
Si algo de lo que aparece aquí se parece a lo que necesita su línea, escríbanos con la pieza y el proceso. Preferimos revisar el plano antes de cotizar.
Antes de templar, cada bloque D2 se rectifica en las seis caras para asegurar paralelismo. Un asentamiento irregular en el portamatriz arruina el filo en pocas jornadas, así que este paso no se salta ni en pedidos pequeños.
El fresado CNC deja la geometría gruesa; la electroerosión de penetración cierra las esquinas que la fresa no alcanza. El resultado se mide con comparador y se prueba el cierre en banco antes de despachar.
Los perfiles extruidos se cortan a medida y se contrastan con la muestra de sección del lote. En bastidores de máquina, un milímetro de más en la guía obliga a rehacer el anclaje completo.
Suministramos portaherramientas y plaquitas según el material a mecanizar. La elección del ángulo y del recubrimiento pesa más que la marca cuando se trabaja acero templado o fundición.
Cada matriz sale con certificado de dureza y verificación dimensional. Es el documento que su área de calidad va a pedir cuando el troquel lleve meses en prensa.